31 de marzo de 2008

-Texto del pasado-

A mís escasos lectores, les dejo algo que escribí en julio del año pasado, en una situación de mierda (sí... con todas las letras!) y nada, espero que les guste...



Noches de nunca acabar, absurdas, llenas de melancolía, de irrisorias formas, de procesos mentales confusos, alocadas e interminables. Cuánta gente suelta palabras cargadas con veneno, mensaje entre líneas.. que sólo pocos logran descifrar. Se torna insoportable la presencia de algunos factores que conllevan a la tristeza de otros. Se torna inadmisible el desprecio, el abandono..y la hipocresia. El humano desarrolla la capacidad de sentir, de expresarse de tener paciencia y la de resistir, ésta última más que otras, a mi pensar. Y al hacerlo, se sumerge en un proceso duro y llevadero pero ducho en conocimiento. Cuánto tiempo, cuántas horas, cuántos minutos desperdiciados, cuántos momentos que no vuelven, cuánta mentira, cuánta falsedad, cuánto alejamiento. El dolor del que busca y NO encuentra, el temor de saber que nada es como ves, una vez más. El terror de la vana espera. La sabidurá ilegible del tiempo. No descifrar los códigos de la vida, inentendibles en nuestro chato y ansioso sistema.

Todos opinan, todos saben, todos tienen la verdad, todos juegan perfecto. Todos son dueños de actos perfectamente bien jugados, todos señalan, todos saben que sentir, dónde y cuándo, cómo y en qué forma expresarlo. Todos saben como tratar al mundo, todos saben que está mal dentro de las reglas de un juego que está en manos de un inexplicable destino. Todos saben, todos juzgan.. e incluso también lo he hecho. Nadie está exento de eso. Pero es agotador cuándo se potencia, una y mil veces más. Yo no sé nada de eso, no me enseñaron en qué momento ni cuál es la mejor manera de afrontar algo. Y nadie lo sabe. Sólo sabemos movernos en dirección de nuestros deseos, de nuestros impulsos. Y generalmente los movimientos impulsivos, son los que dan peores resultados, y mayores consecuencias.

Quisiera extraer todo pensamiento que me haga involucrarme en éste dia a día. Quisiera dejar de relacionar y tejer un sendero cerebral. MI sendero cerebral: lleno de preguntas con escasas respuestas, lleno de expeculaciones, lleno de intuiciones, lleno de memoria, lleno de ilusiones y de realidades. Un sendero dificil de descodificar, un sendero que parece no conformarse con muchas cosas, que exige de cada momento algo más. Un sendero, también, con momentos hermosos que estan grabados a fuego en la memoria. Un sendero.. que parece formar hilos de cada hecho y saber relacionarlo a cada uno con una precisión justa. Un sendero que muchas veces, quisiera no tener razón. Un sendero que quisiera tener otro objetivo a la vista, un sendero que quiere entender todo justo a tiempo.

No creo en la casualidad, pero sí en la causalidad. Se que existe una razón, un porqué a todo hecho dado en éstos caminos transitados. Lo que embruja es encontrarlo porque siempre lo vivimos pero nos lamentamos sin pensar, que quizá, es lo mejor que nos puede pasar a futuro. Conseguir lo que buscás, puede ser lo peor, definitivamente. Nos preguntamos reiteradas veces "por qué?" sin encontrar una respuesta satisfactoria a áquel interrogatorio. Consideramos ciertos parámetros, pero a veces olvidamos los más importantes. Nos limitamos a vivir exhuberantes situaciones por diversos motivos: miedos, excusas, falsas expectativas, etc. El miedo, el maldito miedo de intentar y fallar, a que nada salga tal como lo planeamos en nuestra imaginación. Nos reprimimos, dejamos que esa idea quede olvidada en el más remoto lugar de nuestro cuerpo u alma. Y sabemos que volverá pero otra vez, ante el temor de no arriesgar, la dejamos reposar sin traerla a nuestros días. Claro, por un tiempo corto, porque volverá.. para ser reprimida, otra vez. Me resulta intolerable las acciones con deseos escondidos, aquellas personas capaces de presentar un modelo utópico de lo que realmente son. No soporto las desvirtuaciones.

Pero lo que más duele, son las ausencias. O mejor dicho, acostumbrarte a ellas. Entender y aceptar, la segunda es la más costosa, que aquella situación cambió, para bien o para mal, pero lo ha hecho, y que quizá, jamás vuelva a su forma inicial y a medida que pase el tiempo, menos sentido tenga. Llegar a creear una realidad, o explicaciones a nuestro favor, para pensar bien de las cosas. Sabiendo que sólo es lo opuesto a la realidad. Esperar estímulos, esperar respuestas que nunca van a llegar porque no son de interés ajeno. Buscar y sólo encontrar puertas cerradas. Acaso no lo vamos a enfrentar? Y renuncias a tu intento. Dejás de aferrarte a algo que sólo te importa a vos. Esos sentimientos inmanejables, casi indestructibles, pegados a la piel.. incapaces de mutar o morir, aunque lo deseemos. Capaces de hacernos arraigar a una historia vacia, a una historia lejana, abandonada, y sin alternativas. Aferrarnos a lo ajeno, a lo imposible, a lo casi intocable. Estúpido mo movimiento humano de mirar aquello prohibido, pero lo prohibido es es tentador. Damos algún que otro paso, para llegar a nuestro cometido.

Nuestro objetivo se aleja mucho más. Pero seguimos intentando. Nada es irreversible, todo tiene alguna solución aparente. Pero como siempre, todo nos cuesta. Encontrarla, seguirla, y lograr lo que queremos. Cuesta de las dos partes, el dar y el recibir, lo mismo. Somos ambiciosos, como también masoquistas. Sin exeptuar lo impulsivos y egoístas que podemos llegar a ser, si nos cegamos.


Lorena R.F (8/7/07)*

1 comentario:

Iván Ariel Wishmaster dijo...

Loca... te mando un beso nomás y no opino xq hoy no me dan las neuronas para eso. =P

Te quiero ^^.
Me encantó tu pelo lacio ^^.