
Que digan todo lo que se les antoje. Que abran la boca y lancen palabras sin sentido para mí. Cada uno toma partido de un hecho con la subjetividad que le conviene, desde su perspectiva. Se que en mi suena todo reflejado por mis sentimientos, pero nunca dejé la racionalidad a un lado. Yo se como son las cosas. Siempre lo supe, siempre lo dije. Simplemente sabía que ese no era mi destino, se lo que no es pero no se cuál sí es.
Más allá de esas dos noches, más allá de tu ser, hay algo que me invita a sentirme bien. Concurro a otros sitios con caras desconocidas esperando que suene algún tema movedizo o que alguien me haga soltar una risa. Así, increíblemente te vas de mi mente. Todo ese momento es genial. No hay una mueca de preocupación o tristeza merodeando. Decir que no habitas más un rincón de mí sería mentirme a mí misma, lo cual consideraría un hecho triste. Lo acepto: aún puedo encontrarte ahí. No obstante, lo siento distinto que hace días atrás. No se en qué cambió, quizás tu retrato se cayó un poco más. O tus palabras y formas me hicieron madurar, ver las cosas de otra forma.
Me gusta poder ser madura con mis acciones. Me gusta hacer cosas que se que me hacen bien (en el fondo) y no dejarme llevar por instintos e impulsos. Me gusta esta parte de Lore que antes no existía. Obviamente hay signos de contradicción porque sin embargo fui al lugar donde no tenía que ír. Pero lo veo como una necesidad de terminar algo, de juntar todos los pedazos y armar una realidad, mi realidad. La misma tiene ganas de salir corriendo e ir a tu encuentro. Yo me conformo con solamente mirarte, nisiquiera hablarte. Me encanta tus maneras de hablar, caminar, mirar, etc. No necesito un dialogo. Las ganas a veces son fuertes pero me contengo. La represión nunca fue buena pero cuando uno quiere cuidar el corazón creo que sí es bienvenida. En este caso lo es. Es una contradicción del quiero pero no debo. Mi debo puede más.
En cuestión de segundos, minutos, horas, días, meses se que serás una bella historia que contar. Una ilusión que se fue lejos. Yo siento que cada día estoy más cerca de eso y me llena de alegría. Sí, alegría porque aunque me sucedan cosas así jamás dejaré de intentar hasta que llegues...
-No más versos sin amor por cuidar el corazón-
